MINI y Vagabund: Dos Countryman que son pura vibra festivalera sobre ruedas
La personalización siempre ha sido el alma de MINI, pero lo que acaban de crear junto al estudio de diseño austriaco Vagabund va más allá de unos simples accesorios o un color especial. Se trata de la materialización de un estilo de vida: dos conceptos únicos del MINI Countryman que fusionan el espíritu aventurero con la energía de la cultura de festivales musicales. No son solo coches; son escenarios dinámicos sobre ruedas, diseñados para ser el epicentro de la comunidad y la autoexpresión.
Esta colaboración representa una evolución natural de la filosofía de MINI. Jean-Philippe Parain, Director de la marca, subraya que se trata de continuar con una larga tradición de individualización, demostrando cómo se puede reinterpretar un modelo como el Countryman a través de una comunidad comprometida y temas culturales contemporáneos, como la música.
Dos personalidades, un mismo ADN aventurero
Vagabund ha impregnado al robusto Countryman con su firma creativa, resultando en dos “personajes” distintos pero complementarios. Uno, acabado en Melting Silver, juega con detalles en color arena y blanco, ofreciendo un aspecto gráfico y juguetón. El otro, en Midnight Black, presenta un enfoque monocromático, técnico y preciso. La magia, según sus creadores, se revela completamente cuando ambos se experimentan juntos.
Las modificaciones son profundas y con un claro propósito estético. Los pasos de rueda rediseñados otorgan una postura más ancha y musculosa. Las llantas de 20 pulgadas lucen unas curiosas cubiertas cerradas impresas en 3D, cuyo diseño evoca claramente las rejillas de los altavoces, un guiño al corazón musical del proyecto. La parrilla del techo, fabricada con placas de aluminio láser, refuerza este lenguaje visual “audiofílico”.
El vehículo como sound system móvil
Aquí reside la verdadera revolución del concepto. Las ventanas traseras laterales han desaparecido, reemplazadas por un sistema de sonido especializado para exteriores. En su núcleo hay unas carcasas para bocinas fabricadas con granito polimérico, un material elegido por ofrecer una reproducción sonora pura y precisa. Los tweeters y medios están integrados en la carrocería, mientras que unos subwoofers en el maletero garantizan el impacto de los graves.
Cada Countryman es un sistema de sonido independiente, pero juntos forman un escenario móvil capaz de crear una experiencia sonora envolvente. Como contrapunto íntimo y con el característico sentido del humor de MINI, integran en el interior un icónico Walkman en una carcasa impresa en 3D, mezclando nostalgia analógica con tecnología contemporánea.
Más que un auto, una plataforma para la comunidad
La colaboración con Vagabund, reconocido por transformar visualmente objetos cotidianos, convierte al MINI Countryman en una plataforma para el encuentro y el intercambio cultural. Holger Hampf, jefe de Diseño de MINI, destaca que el proyecto muestra su atención al detalle y maestría técnica al servicio de la diversión y el estilo de vida.
Estos conceptos ejemplifican un futuro donde la personalización explora temas impulsados por la cultura, con un alto nivel de artesanía. Para demostrar su compromiso comunitario, MINI presentará uno de estos vehículos en el Auto China 2026 en Beijing. Posteriormente, ambos serán utilizados en una variedad de eventos en vivo, llevando la experiencia más allá de los salones del automóvil y directamente a su comunidad. No es solo un diseño audaz; es la confirmación de que, para MINI, el coche es el lienzo perfecto para vivir en movimiento.




































